Los pequeños líderes

Liderazgo familiar, el ejemplo.

La mayoría de los padres queremos que nuestros hijos se desarrollen, sean felices y en lo posible que les vaya mejor que a nosotros. Sin embargo nos contradecimos con la forma en que los educamos. Esto se debe a que simplemente repetimos lo que hicieron nuestros padres con nosotros, pues esa es la información que tenemos referida a ser padres.

Los hijos aprenden del ejemplo, de lo que observan en sus padres, de las palabras que les dicen, de las creencias que los padres tienen sobre la vida. Esto es lo preponderante en sus vidas, luego llega la influencia de la escuela y la sociedad en su formación. the-little-girl-277697_1920 (1)

Esto lo podemos comprender reflexionando sobre nosotros mismos. En nuestro cerebro están grabadas las palabras de las personas que nos criaron, las imágenes y también los momentos poco felices cargados de emociones, que generalmente no pudimos procesar y quedaron allí, como una energía retenida en la profundidad de nuestro ser. Estos suelen ser factores que nos bloquean en la realización de nuestras metas y hasta puede que sean motivo de enfermedad o síntoma.

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La infancia es vital en todos nosotros, en ella se generaron los cimientos que sostienen la estructura de nuestra existencia.

Los grandes dramaturgos de la literatura que plasmaron sus dolores emocionales en magníficas obras, eran personas que vivieron el dolor de padres poco afectivos, maltratadores, manipuladores, poco comprensivos, severos. La autora Alice Miller describe historias de estos individuos en su libro el Cuerpo nunca miente. Estos artistas en cierta forma volcaron en sus obras sus sentimientos,  una manera de drenar tanto sufrimiento y la mayoría de ellos murieron presos de enfermedades a corta edad. Obviamente la enfermedad fue una manifestación física de aquellos momentos tan tremendos en sus vidas infantiles.

Pero si queremos que nuestros hijos vivan con plenitud desde muy pequeños los padres podemos educarlos para ser exitosos y felices.

El respeto es un factor crucial, si el niño es respetado va a aprender perfectamente a ser respetuoso con los demás pero sobretodo consigo mismo. Su autoestima crecerá en su interior como un bambú. La tolerancia, el optimismo en la vida, la solidaridad, la amistad, la libertad en todos sus tintes se aprenden en la intimidad de la familia. 

Los castigos desenfrenados como dejar al niño sin alimentarse o las agresiones físicas o verbales son metodologías nefastas pues atentan contra su integridad emocional. El niño que reprime sus emociones como enojo, ira, rabia, vergüenza, humillación,  va acumulando estos sentimientos en su interior y cuando puede los saca en forma de golpes, mal comportamiento, hiperactividad cuando está con sus pares. Y nos enojamos con ellos. No estamos entendiendo el mensaje. Su conducta no es “casual”, debemos comprender que responde a su interior, a lo que siente.  El diálogo es sin duda el camino para conectar con nuestros hijos cuando ocurren estas situaciones.

Un niño necesita mucho amor, comprensión, ser atendido por sus padres, necesita de la presencia de ellos para crecer fortalecido en su interior. Pero también requiere de límites que sean claros y se cumplan sin contradicciones. Muchas veces los padres no se ponen de acuerdo y dan dobles mensajes a sus hijos que los confunden. Cuidado con ello.

La mente de un niño es una hoja en blanco donde los adultos comenzamos a escribir desde el primer día de sus existencia. Elijamos con responsabilidad y amor qué queremos escribir en ella. Namasté.

 

 

 

 

Cuando nuestra relación está mal…

Una historia como tantas…

Andrea es un mujer joven, bonita, trabajadora, inteligente pero que se siente atrapada en una relación antes magnífica con su pareja. No entiende qué le ocurre pero sí sabe lo que siente casi a diario cuando se encuentra con su marido. Sus palabras le resultan agresivas e interpreta cierto rechazo en el hombre con el cual comparte su vida desde hace más de 10 años.couple-1343952_1920

Se conocieron jóvenes, se enamoraron y resolvieron tres años después contraer matrimonio. Tuvieron dos hijos y ella hoy parece no entender cómo se enamoró de ese hombre. El tampoco comprende qué le ocurre a ella pero se consuela suponiendo que es sólo una crisis.

Pero vayamos un poco más atrás. Andrea fue una hija no deseada por su madre, pero sí mucho por su padre. Nació días más tarde de la fecha prevista y resultó una beba muy flacucha. Creció junto a sus padres pero el sufrimiento la acompañó muchos años…su padre bebía y las borracheras lo convertían en un ser muy agresivo con su familia.crying-2856_1920

La niña se convirtió en una destacada alumna en sus años escolares. Ya adulta resultó muy autoexigente. Su   autoestima evidentemente dañada la convertía en un ser muy sensible que solía rebajarse ante los demás. Estas situaciones Andrea las vivía con mucha angustia, pasaba horas llorando encerrada en su habitación.

Enamorarse de aquel hombre había sido fabuloso, le había dado la seguridad y protección que tanto anhelaba. Creyó que sus años de sufrimientos habían quedado sepultados en el pasado.

¿Qué creen que le ocurre hoy? Pues las heridas emocionales de su niñez se hacen presentes y ni ella comprende porqué se siente así.

Como le interesa mucho su familia investiga qué puede hacer. Una amiga, esas que tanto necesitamos en la vida, le recomienda el coaching como una alternativa para subsanar su situación.

En unas pocas sesiones Andrea logró entender qué le afectaba, tomó consciencia de que su niñita interior estaba muy lastimada, y ello generaba en su interior esa gran presión emocional que la martirizaba. Poco a poco fue recobrando su felicidad y ganas de disfrutar con su esposo.

Ese niño o niña que fuimos queda retenido en la profundidad del ser. Es preciso sanarlo para que la paz y armonía invadan el alma. La autora Lise Bourbeau en su libro “Las cinco heridas que te impiden ser tú mismo” sostiene la teoría de que venimos a vivir una experiencia vinculada a esas heridas del alma. Simpatizo mucho con ese concepto pues pude hacer mi propio proceso de sanación.

¿Cómo está tu niño interior?

El niño interior o Alma (Jung) es un gran archivo de todas nuestras vivencias que guardamos  desde las primeras semanas de gestación. Se dice que el lugar físico donde habita es a nivel del plexo cardíaco en la profundidad de nuestro corazón. A ese nivel están insertos los brazos en un plano horizontal y oh casualidad! Utilizamos los brazos para abrazar o herir al otro. Todo niño llega al mundo con un paquete de creencias evolutivas, culturales, familiares que lo limitan pero peso a ello… todos fuimos niños abiertos, receptivos, curiosos, entusiastas, apasionados, espontáneos.  hands-1176673_1920

Un niño  juega y aprende, fluye con sus emociones, no juzga ni se juzga, no hiere….

La crianza y la educación pronto comenzarán  a impactar en el pequeño, y éste aprenderá a construir sus primeras corazas, es decir, generar mecanismos que le permitan adaptarse y sobrevivir. De esa manera la herida queda sepultada en la psiquis del niño.

Esas heridas quedan latentes allí y el adulto edifica su vida como puede. La estabilidad emocional es un gran indicio de cómo está nuestro niño interior, es un factor muy importante para poder adaptarnos a los cambios. Muchas enfermedades tienen sus raíces en esta etapa. Por todo esto que les comento les sugiero contactar a su niño interno, consolarlo y sanarlo.

Tips para recuperar tu niño interior:

-Cómprate un helado o tu golosina preferida y disfrútala como si fueras un niño, siéntete un niño feliz mientras lo haces. kid-974180_1920
-Identifica a tu personaje favorito en la infancia, tu Héroe y piensa en los valores que le aportó ese personaje a tu vida. Imagina que te transformas en ese personaje…qué harías siendo él? man-1082887_1280

-Tírate descalzo en el piso y sueña como niño….deja que los pensamientos fluyan. Qué fantasía tienes en ese estado? Es realizable? Hazla realidad!!!!

-Cómprate un juguete o rescata si tienes guardado alguno de tu niñez y tenlo a mano para sentirte niño cuando lo necesites. Juega unos instantes con él cada tanto.

-Si hay niños en tu familia conversa y juega con ellos…tírate de “panza”al suelo y comparte su juego, ríete con ellos.dad-909510_1280

-Mírate al espejo cada mañana y mirándote a los ojos pregúntate: qué necesitas? Escucha de tu interior la respuesta.

-Busca ayuda si crees que no puedes solo, un facilitador o coach pueden ayudarte a salir de ese estado de dolor.

-Quédate todo un día en pijamas en tu casa, cómodo como un niño.

Estos tips apuntan a que puedas consolar a tu niño interno sobretodo cuando los recuerdos de la infancia te generan angustia o sensaciones que no deseas. Ello significa que tu niñito está herido y como tal hoy adulto experimentas emociones que no puedes explicar ni entender. Dichas emociones o sentimientos tienen sus raíces en los primeros años de vida o en la gestación misma pues nuestro cerebro desde entonces graba las emociones maternas. Reflexiona: cómo fue mi infancia? Recuerdo cosas amorosas que me hacen sonreir? Los tips que te describí arriba son excelentes para acobijar a tu niño si consideras que lo necesitas. Tú eres el experto en tu vida, te conoces como nadie. Conecta con tus necesidades. Deja de ignorarlas.