Cómo podemos transformarnos?

 Primero: El autocuestionamiento

Es necesario que si estamos en una situación de vida que nos tiene sumergidos en la disconformidad o el sufrimiento sea momento de hacernos preguntas como las que menciono a continuación:

Me gusto como soy?

Qué me gusta de mi?

Estoy a gusto conmigo mismo/a?

Me siento aprisionado/a o libre?

Me gustaría cambiar y ser diferente?

Qué me impide ser como quiero ser?

etc, etc, etc.

Diseña tus propias preguntas y toma notas. Puedes tomar una hoja y hacer dos columnas. En una anotas lo que te gusta de ti y en la otra lo que te desagrada o te gustaría cambiar. En la primera también puedes poner tus habilidades y virtudes mientras que en la segunda tus dificultades y defectos.

El reflexionar pone nuestro cerebro prefrontal en acción para ir a la búsqueda del cambio.

Pero primero debes saber claramente hacia dónde quieres ir.

Usa tu imaginación para crear en tu mente cómo quieres ser.

Segundo: Decidir

Nadie puede meterse dentro de ti y hacerte cambiar, se trata de decisión y tú eres su dueño.

Cuando has tomado la decisión, ésta debe ser tan contundente que debe ser un BASTA a ser como eras! 

Y llevar adelante tu proceso de cambio ahora estará en manos de tu voluntad y constancia.

Al principio será duro (ya te explico a continuación el por qué) pero luego irá siendo paulatinamente más agradable el cambio.

Tercero: Tomar Consciencia

Observa tu vida, tu historia…

Cómo la percibes?

Esa percepción de ti mismo producto de esa historia es un recuerdo. Has repetido tantas veces lo mismo (pensamientos, emociones, conductas) que has generado tu personalidad.

Y hoy puedes describirte diciendo: Soy…

Eres producto de esas experiencias que viviste y los estados emocionales que las acompañaron generando los recuerdos que hoy reproduces.

Fíjate que todos los días tienes casi los mismos pensamientos de ayer, antes de ayer y más atrás…Somos más repetidores que pensadores.

Para romper todo esta estructura grabada debes generar en tu cerebro una poda de conexiones sinápticas que generaste a partir de tus seis semanas de vida en el vientre de tu madre cuando eras del tamaño de un garbanzo o menos.

Tu cerebro es un frondoso árbol y muchas de sus ramas requieren ser podadas para que den lugar a nuevas ramas, para que ese árbol siga siendo árbol pero más equilibrado y armonioso.

Sin pecar de simplista creo que es valedera la comparación dado que nuestro cerebro es quien genera la mente y, ésta a medida que repites sus producciones (pensamientos) se generan emociones que irán programando las células de tu cuerpo.

Te doy algunas pistas para saber por dónde andas en cuanto a tu libertad de decisión con respecto a tu pasado. Si eres una persona reactiva al entorno, que sufres, que duermes mal, que te desvalorizas fácilmente, que te pones máscaras para funcionar en la vida, que te comparas con los demás…pues has aprendido patrones que debes desarticular para generar nuevos. Esos patrones llevan años instalados en ti,  los llamamos metafóricamente tu niño interior. Allí guardaste como un tesoro tus experiencias más traumáticas si las tuviste y aunque te cueste entender, hasta el día de hoy te condicionan.

Esas viejas ramas que necesitas podar han crecido gracias a la percepción de tus sentidos, los pensamientos y las emociones asociadas a ellos. Por lo tanto, debes comenzar por diseñar nuevos pensamientos.

La mente no para, debes TOMAR CONSCIENCIA  de tus pensamientos inadecuados. Por allí puedes comenzar.

DECIDE no escuchar el parloteo de tu cerebro por ejemplo cuando te dice cosas como: deja para mañana, es difícil, no vas a poder, siempre fuiste así, eres incapaz, etc, etc. Tú conoces esos pensamientos negativos mejor que nadie.

Cuarto: Perseverar

Hasta que DECIDISTE cambiar vivías en lo que llaman zona de confort o dentro de lo memorizado y conocido.

Cuando comiences a cambiar tus pensamientos esas voces que mencioné antes se incrementarán generandote incomodidad. Es lo normal. El cuerpo tiene tan memorizados tus procesos pensamiento/emociones/conductas que lo repite en automático.  Y al querer romper esa secuencia aparecerá resistencia al cambio.

Aquí tu fuerza de voluntad es crucial. Sólo de tí depende continuar o tirar todo por la borda.

Consejo: apoyate con un coach o guía para que puedas acudir a él cada vez que flaquees. Se requiere de un proceso bien orientado para lograr tu transformación.

Pronto el cuerpo empezará a familiarizarse con los cambios sobretodo si has sido FIRME  y DETERMINADO.

Aparecerán las pruebas: vivir situaciones familiares pero transitarlas con otra conducta. Si antes por ejemplo reaccionabas ante una situación ahora ELIGES no seguir haciéndolo. Reflexionas antes de actuar y decides cómo quieres comportarte.

Vendrán a visitarte los recuerdos de cómo eras antes…Debes saberlo y estar muy atento. Si las emociones te superan debes tranquilizarte primero y dejar fluir (debes encontrar la manera de que las emociones negativas te ganen). Hay muchas maneras de lograrlo: poner nombre a lo que sientes, respirar, EFT, hacer ejercicios, gritar, llorar, escribir, llamar a alguien para que nos escuche, etc.  Debes encontrar la que te sirva para tranquilizarte. Nunca tomes decisiones importantes en un estado emocional inadecuado porque no puedes reflexionar, nuestro cerebro se bloquea, se desactiva la corteza prefrontal donde tenemos nuestro autocontrol.

Si lograr reproducir este proceso que describí varias veces poco a poco irás generando nuevos comportamientos y el cambio empezará a concretarse.

Posible? Claro que sí! Somos muchos los que hemos logrado hacerlo! Tú puedes!

Bendiciones

Analía

 

 

SOY libre realmente ???

Leyendo y estudiando de todo un poco voy comprendiendo mi historia que comenzó un día cuando un hombre (papá) y una mujer (mamá) copularon (me gusta decir “hicieron el amor” sin embargo para la nota prefiero un enfoque biológico).

Afortunadamente un espermatozoide en la mejor carrera de su vida logró ganar la competencia ante sus pares y penetrar (todavía un enigma de cómo lo logró) al interior de un óvulo. Se unieron y acá estoy!
Se inició un proceso digno de la mayor admiración de cualquier humano: desde una microscópica célula formada por mitad papá y mitad mamá se desarrolló un ser único: YO.

Pareciera que de la nada se crea un ser…lo cual parece mágico y maravilloso.

La fecundación requiere condiciones específicas y multifactoriales para que todo esto que simplifico suceda, y quienes están en la búsqueda de su procreación saben que puede convertirse en un deseo doloroso de concretar.
¿Qué inspiró ese proceso tan delicado y perfecto?

¿Qué fuerza obra para que todo funcione como la maquinaria más perfecta?

¿Qué impulsa tal creación? 

Uno se llena de preguntas…la mayoría respondidas por la metafísica y los dogmas…

 

Es Dios, es la Energía Universal, es el Espíritu Santo?

 

No lo sé. Sólo puedo reconocer que me conmueve, que me llena de gratitud estar aquí  VIVA escribiendo esta nota.

El resto son creencias adquiridas y que no llegan a explicar lo inexplicable…

…qué traen esos ADN de los progenitores?  Mucha información codificada magníficamente. Todo lo experimentado por esos seres que nos antecedieron en la genealogía han dejado huella en ese ADN.
El entorno desde el primer momento será condicionante de esa decodificación de nuestro ADN.

El embrión tomará del contexto energías y nutrientes para multiplicar sus células para ir generando un feto y luego un bebé en un proceso tremendo que llamamos gestación y que podemos comparar con una metamorfosis. Las condiciones bioquímicas del entorno irán moderando y regulando esa decodificación.

El cerebro en plena acción en pocos meses irá generando sinapsis y más sinapsis que en definitiva son los comandos de nuestro funcionamiento físico. Todo se automatiza para que funcione como la mejor de las orquestas en una melodía a mi criterio perfecta….hasta que aparece el trauma (impacto emocional).

Hay muchos estudios relacionados con cómo los sucesos emocionales de la madre inciden en su hijo en la gestación intrauterina. Por eso hablo de condicionamiento. Nuestro desarrollo depende de las condiciones del contexto para que ese ADN creado (papá y mamá) facilite la manifestación genética.

Somos seres emocionales, eso ya no tiene discusión, y emociones equivale a hormonas y neurotransmisores en acción.

En medicina se les pregunta a los pacientes acerca de las enfermedades que padecieron sus familiares porque “existe predisposición” a las mismas. Es sólo una posibilidad, pero se puede escapar de ella teniendo una vida con condiciones diferentes a las que hayan vivido esos familiares. Es decir con esfuerzo y constancia podemos salirnos “del condicionamiento” que nuestro cuerpo conoce desde el minuto cero de nuestra existencia. 

Todo esto que comento ha sido estudiado por miles de científicos y documentado en informes y libros. Bruce Lipton en su obra Biología de la Creencia explica de una manera comprensible para cualquier lector cómo funciona nuestra genética, la manifestación de los genes está supeditada a las condiciones del entorno. Y lo que todos debemos saber que ese entorno también incluye cómo pensamos. Con el proyecto Genoma Humano se logró entender que somos lo que nuestros genes pudieron manifestar según las condiciones contextuales.

Lo que estamos pensando en este mismo momento tiene que ver con todos los circuitos neuronales que se generaron en nuestro cerebro durante nuestro crecimiento. Creemos que somos pensadores pero en realidad son muy pocos los pensamientos nuevos, somos repetidores de los mismos pensamientos y acciones diarias.

Cuando te das cuenta de todo esto la pregunta inevitable es SOY REALMENTE LIBRE?

Si mi desarrollo en todos los sentidos estuvo condicionado a una bioquímica contextual al principio, luego mi cerebro y mis sentidos ante el bombardeo de estímulos fue generando circuitos neuronales y memorias celulares vinculadas a las emociones, si absorbí en mis primeros años toda la información de mi entorno entonces… ¿nunca elegí?¿ Creemos que elegimos? ¿O ya elegimos antes de nuestra concepción qué veníamos a experimentar en esta vida? Esta última pregunta puede tener una respuesta que le da mucho sentido a todo lo que describí: SI!

Vivimos la experiencia que tenemos que vivir o que elegimos vivir me parece hasta hoy. Es lo que mi intuición me va diciendo y dicen que es bastante certera, más que la mente

Los detonantes de tantas preguntas suelen ser:  una enfermedad, un accidente, malas relaciones, problemas económicos recurrentes, etc, etc. Tú sabrás cual es tu piedra en este momento. La mía fue mi salud y las enfermedades familiares.

… un día me sentí enferma o mejor dicho muy infeliz con mi vida sin comprender por qué, ¿Qué me pasa? ¿Qué me frena? ¿Por qué siento esto?

Allí empezó mi búsqueda y hasta este momento sigo buscando respuestas. Mágicamente van saliendo de mi interior…Eso es muy difícil de entender por la mente.

¿Tengo fe? Sí claro que la tengo, sobretodo en mí y en que esas respuestas seguirán llegando…El conocimiento también ayuda.

Mientras tanto voy ayudando a otros a comprender sus vidas y  a salir de esos estados internos emocionales tan incómodos e inexplicables. Diría que todo efecto tiene una causa. Trabajo en coaching en las causas para que los efectos sean diferentes y gratos.

Bendiciones.

Analía

Mi economía y mi niñez…..

¿Mi infancia y mi economía están vinculadas?

Pues SI te respondo. En tu niñez todo lo que viste y escuchaste vinculado a lo económico está en tu mentalidad de Hoy adulto. Así funcionamos. Puede que hoy no encuentras explicación a tu estado financiero porque quizás creas que ello depende de la “suerte” que cada uno de nosotros tiene en esta vida. Siento decirte que no es así y el mundo que te rodea lo demuestra fehacientemente con cifras sorprendentes: el dinero mayoritario está en manos del 5 % de la población. Me parece que lo más conveniente es echarle una mirada a ese 5 % para entender cómo hace y cómo hizo para estar allí en vez de lamentarnos por nuestra mala suerte.

Mentalidad de éxito y prosperidad

La familia es un microcosmos donde aprendemos a ser autónomos, hábiles para comunicarnos, independientes o todo lo contrario, por mencionar sólo algunos de los aspectos de la crianza. En el seno familiar aprendemos a vivir y muchas veces la forma se convierte en un obstáculo a la hora de ir tras nuestros sueños y deseos. Se genera una especie de compromiso o acuerdo implícito en cuanto al dinero y sus consecuencias. Conozco personas que están años trabajando su interior para librarse de las creencias impuestas en sus primeros años de existencia.

Les describo un ejemplo: si a un pequeño se le habla de que las personas ricas son personas malas o mezquinas cuando llegue a la adultez notará que le cuesta prosperar en sus finanzas o  si logra cierto éxito es muy factible que se sienta culpable inexplicablemente.silhouette-1304143_1920

Considero que para ser feliz tener dinero sólo es una porción de la cuestión. Hace un tiempo que adopté el concepto de ser próspero porque incluye tener salud, amor, familia, amigos y también dinero…eliminando toda idea de escasez en la vida. Poder realmente disfrutar de una calidad de vida que nos permita desarrollarnos en lo que nos apasiona. He aquí un punto muy relevante: determinar qué te apasiona hacer. latin-929819_1920

summit-1209168_1920Y aquí entra en juego el otro concepto: qué es el éxito para ti. Considero que ser exitoso implica ser y hacer lo que nos apasiona. Estudiando y observando a las personas noto que la mayoría se ha desarrollado en actividades que poco tenían que ver con lo que soñaban desde niños. Incluso yo misma durante años hice “lo que debía”, lo que creí que era lo mejor. Pero buscando y buscando me reencontré con mi niña interior. Y al reconectar con ella los sueños de aquella pequeña se recuperaron. Hoy me encuentro aquí reflexionando para ustedes, tratando de explicarles que si en algún momento dejaron de camino sus sueños, los rescaten.Recuperen esos sueños. Se los digo desde el corazón. child-1082069_1920

Namasté