Yo y mi niño interior

Somos como una naranja…

Voy a contarte una anécdota para que comprendas a qué me refiero cuando digo interior emocional. 
Un conferencista llevó a su disertación una naranja y preguntó a los participantes que si la exprimía qué saldría de ella, y pues todos respondieron jugo. Pero ¿qué jugo? preguntó. Y jugo de naranja! respondieron al unísono. ¿Y porqué no jugo de manzana o de pomelo? Y porque es una naranja y no otra fruta! contestó alguien por ahí. Y si la exprimo más fuerte ¿qué saldrá? Y más jugo de naranjas!! Gritaron en la audiencia. Pues así es! asintió el disertante. Esto ocurre porque en el interior de una naranja hay jugo de naranja.orange-juice-569064_1920
Supongamos que ahora tomo a uno de ustedes y lo aprieto para exprimirlo como una naranja, haciendo una comparación con la vida cuando se presentan situaciones  en las que nos ofenden, nos presionan o simplemente no nos agradan. ¿Qué saldría de su interior? ¿Ira? ¿Bronca? ¿Dolor? ¿Miedo?. Si salen estas emociones es que estás cargado de ellas. No importa si quien te está “exprimiendo” es tu madre, tu padre, tu hermano o tu amigo. Es secundario. Lo que sí importa ES LO QUE SALE DE TI. Y tú eliges qué quieres que salga de tí con tu voluntad, tú lo permites.girl-1152384_1920
¿Duro no? Pero seguro conoces a personas que reaccionan de otra manera, que saben manejar estos ajustes de la vida. ¿Por qué crees que son diferentes?
Pero si tu aprendiste a poner amor dentro de tí, es lo que saldrá cuando alguien intente ponerte incómodo con presiones u ofensas.
Puede que interpretes esto como que debes reprimirte, reaccionar bien ante lo que te altera, anestesiar lo que verdaderamente sientes. No rotundo.

Se trata de darte cuenta que vas a interpretar lo que te ocurre en función de las emociones que cargas. Está demostrado que si reprimimos las emociones se traducen en síntomas, enfermedades, adicciones, angustia, ansiedad….Tampoco se trata de encontrar culpables de lo que sientes porque quizás tuviste una dura infancia y allí se engendraron esos sentimientos que hoy no te sirven para ser feliz.

Reflexiona qué sientes y cómo reaccionas ante las situaciones complicadas en tu exterior. ¿Qué te afecta? Estas cuestiones de seguro afectan muchísimo tu manera de relacionarte. Hazte cargo de lo que te ocurre. Si no puedes solo, el coaching es un camino ideal para encontrar las soluciones en tu interior. Te ayudará a modificar esos sentimientos que ya no quieres en tu vida. Toma acción ya. La vida está para que aprendas y si como has hecho las cosas no te funciona, pues entonces ocupate de tu mundo interior.
“PORQUE DE LA ABUNDANCIA DEL CORAZÓN HABLA LA BOCA” Mateo 12

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