El niño interior o Alma (Jung) es un gran archivo de todas nuestras vivencias que guardamos desde las primeras semanas de gestación. Se dice que el lugar físico donde habita es a nivel del plexo cardíaco en la profundidad de nuestro corazón. A ese nivel están insertos los brazos en un plano horizontal y oh casualidad! Utilizamos los brazos para abrazar o herir al otro. Todo niño llega al mundo con un paquete de creencias evolutivas, culturales, familiares que lo limitan pero peso a ello… todos fuimos niños abiertos, receptivos, curiosos, entusiastas, apasionados, espontáneos. 
Un niño juega y aprende, fluye con sus emociones, no juzga ni se juzga, no hiere….
La crianza y la educación pronto comenzarán a impactar en el pequeño, y éste aprenderá a construir sus primeras corazas, es decir, generar mecanismos que le permitan adaptarse y sobrevivir. De esa manera la herida queda sepultada en la psiquis del niño.
Esas heridas quedan latentes allí y el adulto edifica su vida como puede. La estabilidad emocional es un gran indicio de cómo está nuestro niño interior, es un factor muy importante para poder adaptarnos a los cambios. Muchas enfermedades tienen sus raíces en esta etapa. Por todo esto que les comento les sugiero contactar a su niño interno, consolarlo y sanarlo.
Tips para recuperar tu niño interior:
-Cómprate un helado o tu golosina preferida y disfrútala como si fueras un niño, siéntete un niño feliz mientras lo haces. 
-Identifica a tu personaje favorito en la infancia, tu Héroe y piensa en los valores que le aportó ese personaje a tu vida. Imagina que te transformas en ese personaje…qué harías siendo él? 
-Tírate descalzo en el piso y sueña como niño….deja que los pensamientos fluyan. Qué fantasía tienes en ese estado? Es realizable? Hazla realidad!!!!
-Cómprate un juguete o rescata si tienes guardado alguno de tu niñez y tenlo a mano para sentirte niño cuando lo necesites. Juega unos instantes con él cada tanto.
-Si hay niños en tu familia conversa y juega con ellos…tírate de “panza”al suelo y comparte su juego, ríete con ellos.
-Mírate al espejo cada mañana y mirándote a los ojos pregúntate: qué necesitas? Escucha de tu interior la respuesta.
-Busca ayuda si crees que no puedes solo, un facilitador o coach pueden ayudarte a salir de ese estado de dolor.
-Quédate todo un día en pijamas en tu casa, cómodo como un niño.
Estos tips apuntan a que puedas consolar a tu niño interno sobretodo cuando los recuerdos de la infancia te generan angustia o sensaciones que no deseas. Ello significa que tu niñito está herido y como tal hoy adulto experimentas emociones que no puedes explicar ni entender. Dichas emociones o sentimientos tienen sus raíces en los primeros años de vida o en la gestación misma pues nuestro cerebro desde entonces graba las emociones maternas. Reflexiona: cómo fue mi infancia? Recuerdo cosas amorosas que me hacen sonreir? Los tips que te describí arriba son excelentes para acobijar a tu niño si consideras que lo necesitas. Tú eres el experto en tu vida, te conoces como nadie. Conecta con tus necesidades. Deja de ignorarlas.